
• En este regreso a clases… aguas con las agüitas para niños y niñas.
• Contienen en promedio tres cucharadas cafeteras de azúcar y edulcorantes no calóricos no recomendados para el consumo infantil.
• Contienen colorantes asociados a cambios en la conducta e hiperactividad en niños y niñas.
3 septiembre 2014. En esta ocasión ofrecemos información sobre las agüitas comerciales para niños y niñas, con el fin de que padres y madres de familia puedan tener mayores elementos para proteger a sus hijos de la publicidad engañosa y diferentes tácticas utilizadas por las grandes industrias para inducir a que los niños y niñas consuman sus productos.
Debido a que en nuestro país se ha aprobado una
nueva regulación de etiquetado de alimentos y bebidas por la Comisión Federal para la Protección de Riesgos Sanitarios (Cofepris), estaremos presentando en nuestras radiografías una serie de productos procesados que cumplen con ciertos
criterios para portar un “distintivo nutrimental” y que podrán publicitarse en horarios infantiles,
a pesar de ser altos en azúcar y calorías —lo que representa un riesgo a la salud ante su alto consumo—, y contradictoriamente el gobierno mexicano los avalará como “mejores” productos (
elpoderdelconsumidor.org/Daña Cofepris derechos de consumidores con nuevo etiquetado de alimentos).
Agüitas azucaradas para niños y niñas (300 a 330 mililitros, poco más de un vaso):
Azúcar:
Sodio:
70 miligramos promedio.
En bebidas azucaradas y refrescos se emplea el sodio para diluir su sabor intensamente dulce por los azucares que contienen, de lo contrario el cuerpo difícilmente podría aceptar ingerir el líquido sin sentir nauseas o sensación de rechazo.
Colorantes:
Otras contienen colorantes como tartrazina (o amarillo 5), amarillo ocaso (o amarillo 6) y rojo allura (o rojo 40),
colorantes asociados a inducir cambios en la conducta e hiperactividad en niños y niñas (
www.cspinet.org/new/pdf/bateman.pdf).
Ingredientes:
Contienen sucralosa, o también conocida como splenda, acesulfame K y o stevia, los cuales son edulcorantes no calóricos.
Además de que aún no se conocen todos los impactos que pueden tener en el organismo y mucho menos en los niños se ha establecido que
los edulcorantes no calóricos mantienen el gusto por los sabores intensamente dulces, lo cual no permite que haya un cambio de hábitos de alimentación, ya que
el niño al estar acostumbrado a sabores tan intensos difícilmente aceptará sabores de los alimentos naturales, como las verduras o los cereales integrales, o simplemente hidratarse con agua (
psycnet.apa.org/A role for sweet taste: Calorie predictive relations in energy regulation by rats).
Algo que llama la atención referente a los ingredientes es que para empezar tienen una cantidad considerable para ser simples “agüitas con jugo” (entre ellos varios aditivos), sino que
además contienen sucralosa y asesulfame K, que de acuerdo con la Secretaría de Salud no es recomendable para preescolares y escolares(
bvs.insp.mx/articulos/8/Consmo de bebidas para una vida saludable.pdf).
El nombre real de la molécula de “sucralosa” es 4,1’,6’-tricloro-4,1’,6’-tridesoxigalactosacarosa, confundiendo al consumidor al poner un nombre muy parecido a la “sacarosa”. Es frecuente que al ver el nombre “sucralosa” se confunda con “sacarosa”.
Etiquetado:
Las etiquetas de dichas agüitas son llamativas, con colores brillantes y con algún tipo de personaje. Esto hace que llame la atención de los niños y las niñas. Aunque en ninguna parte se establece explícitamente que dichos productos son para niños y niñas. Sin embargo, implícita y sutilmente sí se hace.
La presentación es pequeña y la mayoría con tapa tipo botella deportiva, lo cual atrae más a los niños o algunas (Nestlé agüitas pureza vital) contienen calcomanías que se usan como “gancho” para seducir a los niños y las niñas.
Este tipo de tácticas desleales son utilizadas frecuentemente por el marketing para inducir conductas que les lleve a pedir se les compre ese producto (ver video más adelante), dejando a los padres de familia sin elementos suficientes para poder proteger plenamente la salud de sus hijos.
Algunas dicen que contiene jugo de fruta o se ponen imágenes de frutas, sin embargo las cantidades de “jugo” (realmente es concentrado de jugo, que ha sido reconocido como otro tipo de azúcar) son mínimas (de 1 a 5%, lo que equivale aproximadamente de 3 a 15 mililitros).
También algunas de estas agüitas tienen leyendas como “reducido en azúcar”, lo cual hace pensar que es bajo en azúcar, sin embargo en comparación a lo establecido por la AHA y las recomendaciones ideales de la OMS, la cantidad de azúcares son altos, aunado a que contienen edulcorantes no calóricos
La publicidad de estos productos hacen menciones como “son una opción saludable que a ellos les encantará, agua Bonafont con rico jugo natural de frutas”, o “por eso, dale de beber agüitas Nestlé pureza vital, una opción recomendable”.
Estas frases publicitarias son inductivas y engañosas, ya que las aguas contienen cantidades ínfimas de “jugo”, cuando además no es “jugo natural” sino “jugo de concentrado”, el cuál ya ha sido procesado, congelado y rehidratado.
Algo que concierne a padres de familia es que por ningún lado se establece que estos productos contienen “azúcar de dieta”, la cual se sabe no debe proporcionarse a los menores.
Constantemente los padres de familia estamos cuidando qué le damos a nuestros hijos. Al no alertar con respecto a este tipo de ingredientes se está atentando contra nuestro derecho a la información que tenemos todos los ciudadanos y a que no se nos engañe a través de los etiquetados y publicidad. Hagamos valer nuestros derechos rechazando este tipo de etiquetados.
El etiquetado es la única orientación que el consumidor realmente tiene para conocer cuál es la calidad nutricia de los productos industrializados.
Es prioritario que los etiquetados no engañen a los consumidores y no lo desorienten, haciendo alusión a que se trata de buenas opciones de consumo cuando no lo son.
Valoración general:
No recomendado para consumo habitual en adultos.
No se recomienda para consumo de niños y niñas, por las altas cantidades de azúcar, por la presencia de colorantes que inducen cambios en la conducta en niños y niñas, y por la presencia de sucralosa (endulzante artificial).
Existen alternativas mejores y más baratas.
Alternativa:
Aguas de frutas naturales o sólo usar agua simple.
Nota: Es importante acostumbrar a los niños a que tomen agua simple. Es la mejor forma de hidratar el cuerpo y es la opción más saludable, tanto para niños y niñas como para adultos